Este año, los corredores tendrán que hacer una doble ascensión
Antes de la segunda, descenso del peligroso Col de Sarenne
JOSU GARAI. CHORGES 18/07/13 - 08:45.
Si se hiciera una encuesta entre los corredores para saber qué etapa de este año les gustaría ganar, la de hoy, con final en Alpe d’Huez, arrasaría. Porque sin menospreciar otras, es la llegada de más historia y prestigio de esta 100ª edición del Tour.
Para conmemorar este histórico hito, los organizadores del Tour han tenido la feliz idea de meter no sólo una subida a Alpe d’Huez, sino dos. Una apuesta arriesgada no sólo por lo que supone de esfuerzo —naturalmente, a los ciclistas—, sino por el estado del descenso del Col de Sarenne, que tiene acongojado a más de uno porque un fallo o incidente mecánico te puede llevar al abismo, ya que las curvas no tienen protecciones.
Los corredores saben que esta victoria vale por una temporada o por una carrera deportiva incluso
Este inédito descenso, que nunca se había hecho en carrera, nos lo enseñó el difunto Luis Ocaña a los periodistas españoles para escapar de los atascos en Alpe d’Huez. El camino de cabras que era se ha adecentado un poco con el paso de los años y la decisión del Tour de pasar por él, pero sigue siendo una carretera de montaña sin las más mínimas garantías de seguridad.
Hoy, para llegar vivo a la segunda y última ascensión a Alpe d’Huez, habrá que haber superado el descenso de La Sarenne. Lo único bueno de esto es que muchos lo conocen, bien porque han ido a inspeccionarlo o bien porque en junio corrieron el Dauphiné, que pasó por allí. La batalla se presenta interesante, tanto subiendo como bajando. Y Contador, como ya demostró el martes camino de Gap, intentará sacar partido de los dos escenarios.
Alpe d’Huez, además, es una cima que le trae buenos recuerdos, porque allí se impuso en el Dauphiné de 2010, después de un bonito mano a mano con Brajkovic. En el Tour, sin embargo, la única vez que lo ha subido —2011— no pudo ganar, aunque ofreció un maravilloso espectáculo.
Alberto, que llegaba al Tour tras haber ganado el Giro, sufrió un desfallecimiento en el Galibier. Al día siguiente, camino de Alpe d’Huez, atacó en el Télégraphe, cuando todavía faltaban 93 km para la meta. En el Galibier, que se volvía a subir ese día, puso el Tour patas arriba, pero fue alcanzado en el descenso que conduce hacia Bourg-D’Oisans.
Samu sentencia la montaña
En Alpe d’Huez, finalmente, volvió otra vez al ataque. Acarició el triunfo, pero Samuel Sánchez salió desde atrás buscando el podio y afianzar el reinado de la montaña y, al llevarse a Rolland a su estela, la victoria fue para el francés.
Hoy, sobre la montaña de los holandeses, como así se la conoció en los 70 y 80, Contador quiere lograr la gesta porque su nombre aún no figura en las 21 revueltas que conducen a su cima.
Como es lógico, no sólo Contador quiere ganar en Alpe d’Huez, sino también Purito y Valverde, que saben que esta victoria vale por una temporada, e incluso una carrera deportiva. También Froome lo sabe, así como Nairo Quintana.
Fuente: www.marca.com