Este año, los corredores con temperamento de atacante pisan fuerte. Lars Boom en Arenberg, Blel Kadri en Gérardmer, Tony Martin en Mulhouse o ayer Tony Gallopin en Oyonnax son ejemplos claros de que la audacia da frutos y de que se puede hacer tambalear todos los pronósticos. Hoy, las previsiones favorecen una llegada al esprín en la que se podrían medir, por ejemplo, Kitttel, Greipel, Démare y Kristoff. Sin embargo, el perfil de los últimos 50 kilómetros con alguna que otra subida aporta una cierta dosis de incertidumbre y puede dar esperanza y alas a algún valiente, un corredor de la fuga del día o un corredor con ganas de sacudir el cerezo al final de la etapa. Ayer, Peter Sagan volvía a intentar, en vano, hacerse con una victoria en Oyonnax. Es posible que el maillot verde le dé más suerte hoy al líder de la clasificación por puntos. Y es que "los verdes" es el apodo que recibe el histórico equipo de fútbol de Saint Etienne
Fuente:www.letor.fr