Asoman los gallos del Tour

El ciclista italiano Vincenzo Nibali ganó en Sheffield y se coloca líder de la carrera. Alberto Contador y Chris Froome se probaron y Purito Rodríguez llegó a casi 15 minutos.

Hasta hace pocos años, la primera semana del Tour era una larga siesta sólo interrumpida por malas noticias: o perdíamos tiempo en alguna contrarreloj (o en varias) o nos dejábamos la epidermis en alguna rotonda. Por fortuna eso ha cambiado, y lo ha hecho de manera drástica en la presente edición. El resumen de la segunda etapa encajaría mejor en la decimosegunda: se movió Contador, contraatacó Froome y ganó Nibali. El italiano es el nuevo líder y el resto de favoritos resoplan en su nuca a la mínima distancia de dos segundos. A 3.275 kilómetros de París.

La etapa de ayer se anunciaba como una clásica (nueve puertos) y estuvo a la altura de las expectativas. Lo que volvió a sorprender fue la respuesta de la afición inglesa, desbordante en sentido estricto. Antes, los Pirineos o los Alpes se distinguían con un simple vistazo por el colorido y por la multitud. Ahora no habrá quien los diferencie de las colinas de Oghtibridge o Jenkin Road. Y digo colinas, y no montañas, porque según la medición tradicional británica sólo puede ser considerado como montaña el promontorio que alcanza los mil pies (304,80 metros). Y de esos no sobran.

Por ese trazado circularon los ciclistas con la permanente amenaza de ser engullidos por la multitud o abordados por Robin Hood, según sugería el paisaje, no muy lejos del bosque de Sherwood. El ajetreo fue continuo. De inicio (km 1) se escapó un grupo de seis corredores, incluido el prometedor David de la Cruz (Sabadell, 25 primaveras), segundo en la etapa reina del pasado Tour de California y ciclista a tiempo completo desde hace sólo seis años. A 36 kilómetros de la meta de Sheffield ya no quedaba ningún aventurero por delante.

Según avanzaba la etapa, el frente del grupo principal se llenó de primeros espadas, gente conocida, con marca propia. No estaban todos, no obstante: Purito se descolgó pronto y llegó a meta con casi quince minutos perdidos. El mensaje está recibido (sólo victorias parciales), pero costará consolarse con las etapas que gane, que alguna caerá.

Entre los equipos, Garmin (Talansky) y Sky (Froome) fueron los más activos. Tinkoff también se dejó ver porque es imposible que no lo haga: sus maillots reflectantes homologados por la DGT se aprecian desde la luna. Será imposible que Contador se esconda así vestido. De momento, no parece dispuesto a hacerlo.

En la última subida (rampas de hasta el 33%), Contador fue el primer favorito en tensar la carrera. Froome no tardó en responder, con un ataque más seco, más de orgullo que de estrategia. Se reagruparon acompañados de Van Garderen, Valverde, Mollema, Zubeldia, Van den Broeck, Sagan o Nibali. Hasta 21 ciclistas.

Remate. Por fin, Nibali demarró aprovechando el marcaje a Valverde y Sagan. Siempre hay una rendija por la que colarse; el problema es adivinarla y tener fuerzas para sostener la apuesta. Las tuvo. El ciclista con un palmarés más coherente de entre los favoritos (podios en grandes vueltas desde 2010, coronado en Vuelta y Giro) alzó los brazos en Sheffield y se vistió por primera vez de amarillo. No será la última. Pero ya hablaremos en la decimosegunda etapa.

El detalle: Purito llegó a casi 15 minutos

Purito Rodríguez entró con el pelotón en la jornada de Harrogate, pese a haberse quedado descolgado. Ayer llegó a 14:48 de Nibali: “Me da un poco de pena encontrarme en este grupo, pero es lo mejor si quiero coger ritmo y aspirar a alguna etapa de montaña”.