ARU, da la campanada
El italiano sorprende a los velocistas y logra su primera victoria de la temporada
Enrique Bernaola
@enriquebernaola -Actualizado 08/06/2016 18:55 CET
Fabio Aru dio la campanada este miércoles al sorprender a todos los velocistas en la tercera etapa del Critérium Dauphiné que viajaba desde Boën sur Lignon hasta Tournon sur Rhône con 182 kilómetros de recorrido. Alberto Contador logró retener el liderato de la general.
Tal vez el tipo de etapa que menos se ajustaba a las cualidades de Fabio Aru, pero el ciclismo tiene, por suerte, estas cosas tan impredecibles. El propio corredor se mostraba sorprendido tras cruzar la meta: "La verdad es que no pensaba que pudiera ganar". Su victoria nació lejos de meta, en el obstáculo que podía anular las posibilidades de los esprinters. Hablamos del Alto de Sécheras, un puerto de 2ª categoría de 2,9 kilómetros de ascenso y 8,2% de desnivel medio.
Fue en ese punto cuando del gran grupo saltaron, de forma escalonada, hombres como Tony martin, Mikel Landa, Luis León Sánchez, Grmay, Morabito o De Clercq, además de Aru. Un extraño grupo para un final de etapa propicio para Luisle o Martin. Tras coronar, un largo descenso y una guerra contra el pelotón. Sin embargo, la guerra no la empezaron ninguno de estos dos sino Aru, el más inesperado. El italiano vio que su fuga estaba a punto de ser neutralizada y lanzó suórdago.
No pudo salirle mejor. El pelotón no terminaba de organizarse para darle caza e incluso llegó a cortarse por momentos. Uno de los cortados fue Alberto Contador, que sufrió un pinchazo y tuvo que cambiar su bicicleta con Kreuziger. El de Pinto logró volver al grupo, que no consiguió su objetivo y Aru cantó, 'in extremis', su primera victoria de la temporada tras una primera mitad de año algo discreta en cuanto a resultados tras conquistar el año pasado la Vuelta a España.
Un triunfo que alivia un poco la presión del joven corredor del Astana, que este año debutará como líder de su formación para el Tour de Francia, aunque él se empeñe en decir que el mando estará repartido con Nibali: "Para el Tour seremos dos líderes: Nibali y yo. Es mejor tenerle de compañero que de enemigo". De momento en el Dauphiné él es quien lleva la batuta y quien intentará dar un golpe a la general en el tríptico montañoso que cerrará esta prueba el fin de semana. Pero antes, este jueves, nueva y última oportunidad para los velocistas, que esta vez no perdonarán.
Fuente: http://www.marca.com/
