Tour de Francia Chris Froome sigue como flamante líder Bardet salta la banca


Actualizado 22/07/2016 19:39 CET

Romain Bardet logró la victoria en la decimonovena etapa del Tour de Francia que este viernes viajaba desde Albertville y Saint Germain Mont Blanc con un recorrido de 146 kilómetros. 
El francés coronó en solitario el duro puerto y logró meterse en el podio de la general junto a Nairo Quintana. Ambos aprovecharon el desfallecimiento de Mollema y Yates. Froome, que cedió unos segundos en meta tras una caída que le hizo cambiar de bicicleta, sigue como flamante líder.
 
Tardó en llegar pero finalmente lo hizo. No sólo la primera victoria francesa (hasta hoy ni franceses, ni españoles ni italianos habían cantado victoria, algo insólito), sino también la primera gran etapa de montaña y su correspondiente espectáculo. La lluvia, las caídas, la dureza de los puertos y la lucha por entrar en el podio final de París fueron los mejores ingredientes para el atracón de ciclismo que se dieron hoy los corredores y los aficionados. Los puestos de Mollema y Yates estaban seriamente amenazados y finalmente ambos sufrieron la 'novatada' y quedaron apeados del cajón en detrimento de Romain Bardet y Nairo Quintana.

La mala suerte tampoco estuvo de su lado. Y es que el descenso del penúltimo puerto del día, el de Montée de Bissanne (HC) se hizo extremadamente peligroso con la fuerte lluvia que cayó sobre los ciclistas. Mollema se fue al suelo y perdió un terreno que jamás volvería a recuperar. También Dani Navarro, que marchó en su enésima fuga, se cayó y tuvo que abandonar, misma suerte que corrió Tom Dumoulin, aunque el holandés mucho antes y poniendo en serio riesgo su participación en los Juegos Olímpicos. Incluso el líder, Chris Froome, saboreó el asfalto en la mencionada bajada. El británico tuvo que coger la bicicleta de su compañero Geraint Thomas y hacer toda la ascensión final con otra bici con medidas diferentes a la suya.

Pero, apoyado nuevamente por un magistral Wout Poels, el maillot amarillo logró apagar los incendios de la subida al puerto final, que fueron muchos. El principal, el de Bardet, que se había escapado en el descenso anterior y abrió un hueco importante que nadie pudo recortar. El francés alcanzaba al entonces cabeza de carrera, Rui Costa, y se marchaba en solitario en busca de la etapa y del podio. Doblete conseguido. Por detrás, Porte, Dan Martin, Purito y Quintana lanzaban tímidos arreones para intentar ampliar diferencias con Mollema y, de paso, descolgar a Yates, que iba con la lengua fuera toda la subida. 
 
Fuente:  http://www.marca.com/