JEFF PACHOUD
AFP
La ciudad alemana albergará este sábado la salida de la ronda gala y por esta razón se han desplegado grandes medidas de seguridad para evitar incidentes.
DPA / EP 29 junio 2017 09:50h CEST
AFP
La ciudad alemana albergará este sábado la salida de la ronda gala y por esta razón se han desplegado grandes medidas de seguridad para evitar incidentes.
DPA / EP 29 junio 2017 09:50h CEST
Miles de policías, algunos de ellos fuertemente armados, vigilan la ciudad alemana de Düsseldorf,
escenario este sábado de la salida del Tour de Francia y donde
numerosas calles han sido cortadas y está parcialmente prohibido
sobrevolar el entorno urbano.
Düsseldorf,
en el centro-oeste de Alemania, se acoraza para albergar el fin de
semana el inicio del Tour y garantizar la seguridad de un
evento que espera reunir en su pistoletazo se salida este sábado a cerca
de un millón de aficionados a las dos ruedas. "Hay que velar por la
seguridad dentro de lo humanamente posible", declaró el alcalde de la
ciudad de 600.000 habitantes, Thomas Geisel.
"Estamos bien preparados y listos para todo", dijo el máximo responsable de Policía de Düsseldorf, Norbert Wesseler,
quien también remarcó que existe una amenaza de seguridad, alta pero
ningún indicio concreto que ponga en cuestión la seguridad del tercer
evento deportivo más multitudinario tras los Juegos Olímpicos y el
Mundial de Fútbol.
La edición 104 de la competición arranca con la misión de que la amenaza terrorista no robe el protagonismo a los ciclistas.
En este sentido, el alemán André Greipel, ganador de once etapas de la
'Grande Boucle', confía en las autoridades encargadas de velar por la
seguridad durante el Tour.
"Creo que se tomarán las precauciones necesarias. Los organizadores pueden hacer frente a una situación de amenaza. En 2016 el Tour estuvo a punto de interrumpirse tras el atentado de Niza y la situación se pudo controlar", declaró.
También su compatriota Tony Martin, uno de los
nombres que suena para vestir el maillot amarillo en la contrarreloj del
sábado, cree que tener miedo "sería exagerado", mientras que
Marcel Kittel consideró que todavía no ha llegado el momento en el que
siente que su libertad se ve limitada, aunque admite que el tema de la
seguridad no se puede dejar de lado porque siempre hay un pequeño
riesgo.
Las estimaciones oficiales indican que a Düsseldorf se acercarán, dependiendo del tiempo, entre 500.000 y 700.000 aficionados. Tras los ataques cometidos recientemente en actos multitudinarios, se intensificarán los controles en los accesos y se colocarán barreras de hormigón que puedan frenar la embestida de vehículos que los terroristas utilizan a modo de armas.
No solo la Policía se prepara para una posible gran
intervención, también otros servicios de seguridad privada y unos 2.500
voluntarios forman parte del dispositivo de seguridad diseñado.
Desde hace meses, se han llevado a cabo simulacros para comprobar su
eficacia.
Fuente:www.as.com
