El italiano venció en la primera llegada en alto de relieve: Le Planche des Belles Filles. El defensor del título cruzó tercero y ya es líder.
Juan Gutiérrez Blog Seguir ACTUALIZADO: 5 julio 2017 18:34h CEST
Fabio Aru necesitaba una gran victoria para
reivindicarse, para desquitarse de la lesión que le dejó fuera del Giro
de Italia del Centenario, para quitarse el mal sabor de la pasada
temporada, para demostrar que su triunfo en la Vuelta a España 2015 y
sus dos podios en la ronda rosa no fueron un oasis... Aru, a sus 27
años, ha llegado al Tour de Francia con ganas y con fuerzas, como
demuestra ese maillot de campeón de Italia que le engalana. Y lo
confirmó en la primera oportunidad, en la primera llegada en alto de relieve: La Planche des Belles Filles. Una cima de campeones.
Aru atacó a 2,5 kilómetros y mantuvo el desafío hasta la meta. Chris Froome entró tercero a 20 segundos, detrás de Dan Martin, y ya es líder de la carrera. Alberto Contador y Nairo Quintana flojearon, pero siguen en la pelea.
Una cima de campeones, decíamos. En esta montaña de los Vosgos, Froome logró la primera de sus siete victorias
de etapa en el Tour, allá por 2012. Aquel día, su compañero Bradley
Wiggins se colocó al frente de la general. Dos años después, la victoria
y el maillot amarillo fueron para Vincenzo Nibali. Uno y otro, Wiggins y Nibali, mantuvieron la prenda hasta París. La Planche des Belles Filles ha sido hasta ahora talismán para el líder.
Chris Froome
intentará dar continuidad a la leyenda, pero recordar que queda mucho
Tour no es topicazo. Queda mucho Tour. El africano habrá tomado algunas
notas durante esta exigente subida de 6 kilómetros, al 8,5% de pendiente
media.
La primera es que le ha salido un duro hueso de roer para las 16
etapas restantes. La solvencia con la que Fabio Aru abrió hueco no es un espejismo. Ya tiene un triunfo de etapa en la Grande Boucle, con lo que completa la colección en las tres grandes, y se sitúa tercero en la general, a 14 segundos. Ojo a sus prestaciones. Cotiza alto.
También habrá comprobado Froome el estado del resto de sus
rivales. A Dan Martin todavía no le contamos, aunque tampoco le perdemos
de vista. Richie Porte y Romain Bardet rindieron más o menos a su mismo
nivel. No fue el caso de Alberto Contador y Nairo Quintana, que llegaron a 26 y 34 segundos
del sardo, escalador como ellos. No hay nada perdido, porque ambos
permanecen en el top-ten casi de la mano, pero no invita al optimismo.
El primer contacto con la montaña, sin aperitivos, en unas rampas que
alcanzan el 20%, puede resultar demasiado explosivo para algunos
ciclistas con motor diésel. Podría ser el caso de ambos. O no.
En ese cuaderno de conclusiones, Froome también habrá apuntado que el rodillo del Sky funciona al nivel de otras ediciones.
Michael Kwiatkowski, Mikel Nieve y Geraint Thomas encadenaron el ritmo
que mandaba su líder en la subida. No hizo falta que Mikel Landa y
Sergio Henao intervinieran. Resta mucho Tour. El plan salió según lo
previsto, con intercambio de maillot amarillo en el podio. Todo queda en
casa, pero el rey ya está en el trono.
Su lugarteniente Thomas sigue
arriba en la general, a 12 segundos. Una carta estratégica intacta.
El Tour cambia ahora de escenario con dos etapas
prácticamente llanas. Vuelve el foco para las escapadas imposibles, para
los sprints frenéticos… Camino de un fin de semana en el que asoman otra vez las montañas. Ya en los Alpes.
Fuente:www.as.com
