El murciano pasó por el quirófano en Düsseldorf tras la caída de la primera etapa. Izagirre, ingresado en el mismo hospital, será intervenido este lunes.
Alejandro Valverde reposa en el Hospital Universitario de Düsseldorf tras una operación de reconstrucción de rótula izquierda que duró más de tres horas. Los cirujanos aprovecharon para limpiar y coser sus heridas: dos profundos cortes en la tibia y otro más en el glúteo.
La intervención empezó sobre las doce de la noche y le condujeron a la
habitación a las cinco de la mañana.
Le acompaña su mujer, Natalia, y con
él también descansa Ion Izagirre antes de la cirugía programada para
este lunes: el guipuzcoano se fracturó las vértebras L1 y L2. Ninguno de los dos competirá de nuevo esta temporada.
A Valverde le visitaron corredores y staff del Movistar (a quienes mandó un vídeo de ánimo). Le vieron “bien”, a pesar del difícil momento que atraviesa. “Llegaba muy en forma al Tour y llevaba la mejor campaña de su trayectoria, con once triunfos.
Nos duele su pérdida. Se trata del Bala, un fenómeno dentro y fuera de
la carretera”, señaló Txente García Acosta.
El director navarro no habló
de plazos para la recuperación: “De momento, seguirá un par de días en
Düsseldorf. En el astrágalo sólo necesita inmovilización. Evidentemente,
se ha despedido de 2017. Confiamos en que regresará más fuerte en 2018. Queda una larga y dura batalla”.
Nadie en el Movistar duda respecto al futuro de
Valverde: volverá a subirse a la bicicleta. A los 37 años, una lesión
tan delicada podría complicar su continuidad. Sin embargo,
tiene contrato hasta final de 2019 y esperarán “lo que requiera la
situación, sin prisas”, como indicó Eusebio Unzué, mánager general. El equipo achacó al Tour la ausencia de colchonetas o balas de paja en una curva peligrosa:
“Quizá la protección en las vallas nos hubiera ahorrado el disgusto”.
Tampoco olvidan que una moto se cayó antes en la misma curva, aunque
posteriormente el resto de los favoritos no sufrió ningún percance.
Ion Izagirre no se libró. El líder del
Bahrain tomó con fuerza la trazada, como Valverde, y una ambulancia le
evacuó al Hospital de Düsseldorf minutos después que al murciano. En su
caso permanecerá ingresado una semana tras la reparación de las dos vértebras.
Purito Rodríguez, asesor técnico de la escuadra bahrainí, confirmó que Izagirre se encuentra “tranquilo, pero un poco triste”:
“Y ha respirado en cuanto los doctores le han dicho que la operación no
resultará comprometedora. Depositamos muchísimas esperanzas en él… y no
estará con nosotros hasta 2018. Una pena. Aunque así funciona el ciclismo”.
Fuente:www.as.com

J.A.Ezquerro